
Tal como se ha venido realizando desde el año 2006, la Virgen será recibida a su paso por la Casa Parroquial con una profusa lluvia de pétalos, a la que este año se añadirán los fuegos de arficio que se elevarán al cielo cuando Nuestra Madre esté llegando al final de su procesión trinfal.
Por ello, la calle Sánchez Perrier ha sido exornada para recibir a la Virgen en la noche del próximo domingo con multitud de banderas rojas y blancas, entre las que se adivina nuestra torre, igualmente exornada con las enseñanas nacionales y autonómicas.
En la foto puede observarse el estado de la calle en la mañana de hoy, jueves de primer día de triduo.